Todos absolutamente perdemos; no sólo lo material también, a los seres queridos, los amigos, las mascotas, igualmente perdemos seguridad, autoestima, juventud y sueños entre otras.

Haciendo una pequeña descripción de los tipos de pérdidas podemos distinguir lo siguiente:

  • Fallecimiento de una persona querida.
  • Abandono de una amistad por una traición u otras causas.
  • Término de una relación familiar por enojos, disgustos o mal entendidos.
  • Ruptura de una relación de pareja.

Ante estas circunstancias nos encontramos en una situación emocional que nos lleva a la impotencia, a la soledad y la depresión. Este es el justo momento de buscar una terapia y trabajar para lograr llevar el proceso de duelo.

Acude al grupo CERES, y buscaremos juntos tu restructuración emocional, una estrategia de recuperación aceptando tu pérdida y buscando la objetividad en la situación y así evitar sentimientos de culpa, devaluación, conclusiones equívocas y falsas esperanzas.

El pensamiento consciente nos conduce a la aceptación y esta nos deja libres para encontrar otras relaciones. Recuerda: El dolor es inevitable, el sufrimiento opcional.

Orientaciones

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